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Utilidades de la banca en México caen 2.2% durante el primer semestre de 2026

Los bancos privados que operan en México acumularon utilidades por 149 mil 120 millones de pesos durante el primer semestre de 2026, informó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. El resultado representa una caída nominal de 2.2% frente a los 152 mil 476 millones registrados en el mismo periodo de 2025 y una disminución real de 5.4%, descontando el efecto de la inflación.

La reducción ocurrió en un contexto de ajustes a las tasas de interés y un aumento en las reservas preventivas para cubrir posibles pérdidas. Al cierre de junio, estas reservas ascendieron a 124 mil 188 millones de pesos, el nivel más alto para un periodo similar y por encima de los 105 mil 523 millones registrados en junio de 2020.

Crece el crédito, pero también la presión sobre la cartera

La cartera de crédito total de la banca cerró el semestre con un saldo de 8.4 billones de pesos, lo que representa un crecimiento real de 4.3% anual. El crédito al consumo fue el principal motor de este avance, con un saldo de 2 billones de pesos y un incremento real de 8.1%, impulsado por una mayor demanda de financiamiento de las familias.

Sin embargo, los indicadores de calidad crediticia mostraron un deterioro anual. El Índice de Morosidad total se ubicó en 2.3%, 0.2 puntos porcentuales por encima del registro del año anterior, mientras que el Índice de Morosidad Ajustado alcanzó 4.7%, frente al 4.3% previo.

El Banco de México señaló en su reporte de estabilidad financiera de junio que el sistema bancario mexicano mantiene solidez y no presenta vulnerabilidades relevantes, aunque el comportamiento del crédito al consumo y las condiciones económicas continúan bajo vigilancia.

Menores ingresos por intereses y mayor competencia

Álvaro Vértiz, socio y director para América Latina y el Caribe de DGA Group, consideró que el entorno para la banca será más retador debido a la presión sobre la rentabilidad y al deterioro esperado en algunos indicadores de riesgo. Explicó que la reducción de los ingresos por intereses seguirá afectando los resultados de las instituciones.

El especialista también anticipó una mayor competencia conforme nuevos participantes amplíen su presencia en el mercado y más empresas busquen obtener una licencia bancaria. Esta disputa podría intensificarse en segmentos como el crédito al consumo y el financiamiento de nómina.

En este escenario, las instituciones deberán mantener atención sobre la morosidad, fortalecer sus reservas y cumplir con las obligaciones regulatorias y de transparencia. La evolución del empleo, los salarios y el crecimiento económico será determinante para el desempeño de la banca durante la segunda mitad de 2026.