La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió la puerta a la exploración de gas natural no convencional mediante técnicas de fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, bajo condiciones técnicas, ambientales y sociales definidas por un comité de 54 científicos y especialistas. El grupo consideró viable estudiar dos cuencas ubicadas en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, dentro de la estrategia para reducir la dependencia de gas natural importado.
La evaluación no representa una autorización inmediata para extraer gas. Antes de avanzar, el comité recomendó realizar pozos de investigación hidrogeológica que permitan confirmar la existencia de agua salada en cuerpos profundos, con volúmenes suficientes y sin conexión con mantos acuíferos destinados al consumo humano o a las actividades agropecuarias.
Las cuencas consideradas
Las zonas señaladas son la cuenca Sabinas-Burro-Picachos, que abarca Coahuila y Nuevo León, y la cuenca de Burgos, localizada en el noreste de Tamaulipas. En estos territorios se analizaría la posible explotación de yacimientos no convencionales mediante técnicas que, de acuerdo con la propuesta presentada, utilizarían agua salada, aditivos menos tóxicos y procesos de reciclaje.
El comité planteó 10 recomendaciones para orientar la exploración y eventual extracción. Entre ellas se encuentra la realización de estudios previos para conocer las condiciones geológicas e hidrológicas de cada sitio, así como la obligación de garantizar que el agua utilizada no comprometa los recursos destinados a la población o al campo.
Sheinbaum defiende el uso de nuevas tecnologías
Sheinbaum sostuvo que las técnicas de extracción han evolucionado frente a los métodos utilizados hace una década o más. Señaló que anteriormente se empleaban químicos dañinos, agua dulce y procesos que no permitían reciclarla, mientras que actualmente existen aditivos biodegradables y alternativas basadas en agua salada.
“Muchos de nosotros nos opusimos al gas no convencional. ¿Qué cambia? Las nuevas tecnologías”, afirmó la presidenta al explicar su postura sobre el tema.
La mandataria también argumentó que México ya utiliza gas natural obtenido mediante fracking en Estados Unidos. Durante una conferencia, afirmó que alrededor de 70 por ciento de la electricidad utilizada en el salón Tesorería de Palacio Nacional proviene, en promedio, de gas no convencional importado.
El proyecto queda sujeto a nuevas pruebas
El avance de la extracción dependerá de los resultados de las investigaciones hidrogeológicas. Mientras no se compruebe que existe agua salada suficiente y aislada de los acuíferos de uso humano o agropecuario, no se permitirá avanzar a la siguiente etapa.
Además, el planteamiento contempla consultas previas, libres e informadas con las comunidades de las regiones donde eventualmente se desarrollen los proyectos. De esta manera, la posible explotación de gas no convencional deberá superar revisiones científicas, ambientales y sociales antes de convertirse en una actividad productiva.

