Las campañas anticipadas se han vuelto una práctica cada vez más frecuente entre partidos políticos de distintos colores y entidades, advirtió Rogelio Mascorro Menéndez, académico de la Universidad Iberoamericana Puebla.
El también coordinador de asistencia a la rectoría de la IBERO Puebla señaló que algunos perfiles comienzan actividades de posicionamiento hasta un año antes del periodo oficial de campañas, mediante espectaculares, revistas, volanteo y otros formatos de difusión.
Mascorro Menéndez consideró que la normalización de estas prácticas no debe llevar a la ciudadanía a asumirlas como legítimas. Por el contrario, planteó que deben ser señaladas y cuestionadas, especialmente en un contexto de polarización política y social.
El académico recordó que los actos anticipados de campaña están prohibidos por la legislación electoral. En Puebla, la normativa contempla restricciones para las expresiones y actividades que busquen posicionar a una persona o partido fuera de los tiempos establecidos.
Uno de los principales desafíos, explicó, es la fiscalización y vigilancia de estas acciones. Aunque los partidos pueden intentar deslindarse de ciertos contenidos, mantienen responsabilidad sobre la información que se difunde en su beneficio y pueden promover entre sus militantes y simpatizantes el respeto a las reglas electorales.
En los últimos meses, autoridades y actores políticos de Puebla han advertido sobre la presencia de bardas, lonas, espectaculares y otras formas de promoción anticipada rumbo a las elecciones de 2027, mientras se discuten mecanismos para fortalecer la vigilancia y garantizar condiciones equitativas.
Mascorro Menéndez afirmó que respetar los tiempos electorales es fundamental para preservar un piso parejo en la competencia. Añadió que la responsabilidad de vigilar estas prácticas no corresponde únicamente a los partidos y a las autoridades electorales, sino también a la ciudadanía.

