El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el lunes 10 de agosto de 2026 una orden ejecutiva para reducir de 18 a 11 las enfermedades incluidas en las recomendaciones federales de vacunación infantil. La medida también promueve separar en tres aplicaciones la vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola, conocida como MMR, y administrarlas en visitas médicas distintas.
La orden modifica el esquema recomendado para la población infantil en Estados Unidos y deja otras vacunas sujetas a decisiones compartidas entre los padres y los médicos, especialmente en el caso de menores que pertenezcan a grupos de alto riesgo.
Las vacunas incluidas en la nueva recomendación
El esquema planteado contempla la protección general contra sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, influenza, enfermedad neumocócica, virus del papiloma humano y varicela.
En cambio, la recomendación para recibir protección contra el virus sincitial respiratorio, las hepatitis A y B, las enfermedades meningocócicas y el dengue se dirigiría principalmente a poblaciones consideradas de alto riesgo.
La política también contempla decisiones compartidas para vacunas contra la hepatitis, el rotavirus, la enfermedad meningocócica, la gripe y el covid-19. Esto significa que la aplicación podría definirse mediante una conversación entre el personal médico y los padres del menor.
Separación de la vacuna MMR
Uno de los cambios centrales es la recomendación de dividir la vacuna MMR en tres dosis individuales, una para cada enfermedad, y aplicarlas en consultas separadas. Trump defendió la medida al señalar que no se trata únicamente de administrar menos vacunas, sino de hacerlo en varias visitas al médico.
La propuesta se aparta de la práctica generalizada de utilizar una sola vacuna combinada y ha sido cuestionada por organizaciones médicas, que sostienen que el calendario vigente se construyó a partir de décadas de evidencia sobre la prevención de enfermedades graves y muertes.
Un cambio en las recomendaciones federales
La orden forma parte de la política de la administración Trump para revisar el calendario de inmunización infantil y alinearlo con los esquemas de otros países desarrollados. El gobierno estadunidense ha sostenido que el país recomendaba vacunas contra más enfermedades que otras naciones comparables.
Sin embargo, especialistas en salud pública han advertido que modificar la frecuencia o el acceso recomendado a las vacunas puede generar confusión entre las familias y dificultar que los menores reciban a tiempo la protección contra enfermedades prevenibles.
La nueva disposición impacta inicialmente las recomendaciones federales para la vacunación infantil. Su aplicación práctica dependerá de las instrucciones que emitan las autoridades sanitarias y de las decisiones que adopten los estados y los profesionales de la salud.

