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Habitantes de Pereira buscan sobrevivientes entre los escombros tras terremoto en Colombia

Habitantes, voluntarios y rescatistas de Pereira continúan la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros, luego del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el occidente de Colombia la mañana del lunes 10 de agosto de 2026. La ciudad, una de las más afectadas, enfrenta daños en viviendas, cortes de electricidad, fallas de comunicación y cierres en vías de acceso.

El sismo ocurrió alrededor de las 07:34 horas y tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Los movimientos fueron percibidos en distintas zonas del país y provocaron el colapso de edificios, derrumbes y daños en infraestructura de varias ciudades, entre ellas Cali, Pereira y Manizales.

Búsqueda entre edificios colapsados

En Pereira, Jorge González pasó horas removiendo piedras y fragmentos de concreto para localizar a su tía Nubia Bonilla, de 87 años, quien se encontraba en un edificio de cuatro pisos que quedó reducido a escombros. El hombre afirmó que permanecería en el lugar hasta recibir información sobre el paradero de la mujer, a quien consideraba como una madre.

Los equipos de rescate y los voluntarios trabajan con maquinaria pesada y también con las manos. Durante las labores, los brigadistas levantan los brazos para pedir silencio cuando creen escuchar señales de vida bajo las estructuras derrumbadas.

El terremoto dejó calles cubiertas de vidrios, ladrillos y cables eléctricos. Algunas viviendas presentan grietas o quedaron inhabitables, mientras que automóviles fueron aplastados por paredes y estructuras que cedieron durante el movimiento.

Familias buscan refugio y ayuda

Jesús Piñeros, un trabajador de la construcción de origen venezolano, perdió nuevamente su vivienda después de que la casa donde vivía con sus hermanos y sobrinos quedara destruida. La familia pasó la noche en la vivienda de un pariente y varios niños durmieron en colchones colocados sobre la acera.

En algunas zonas comenzaron a escasear el agua y ciertos alimentos, mientras que el acceso a internet y a la red celular permanecía intermitente. El aeropuerto de Pereira continuaba cerrado y el transporte terrestre enfrentaba interrupciones por derrumbes.

Stella Galvis relató que logró salir de su vivienda junto con su hijo y su esposo segundos antes de que el edificio colapsara. Otras familias, como la de Maribel Verano, permanecían a la espera de noticias de parientes que se encontraban en inmuebles destruidos.

Las autoridades y los cuerpos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y evaluación de daños en las regiones afectadas. Mientras continúan las réplicas y el retiro de escombros, los habitantes de Pereira intentan recuperar a sus familiares y comenzar la reconstrucción de sus viviendas y comunidades.